domingo, 6 de enero de 2013

2012 – 2013 DE LA “PRIMAVERA ÁRABE” AL “VERANO IMPERIALISTA”


Los distintos movimientos de protesta o resistencia que han tenido lugar en Medio Oriente y el norte de África han recibido la denominación de primavera árabe. Dicha categoría incluye tanto las acciones populares en contra de los gobiernos y el orden establecido, como así también el intento de desestabilización llevado a cabo desde el extranjero contra algunos gobiernos de la región. Lo cual, pese a la prensa internacional, deja entrever que dicho proceso no es igual en todos los países.


“La lucha popular, o sea 'la primavera' árabe, ha tenido una contraparte poderosa, que va más allá de las acciones de protesta en la región: las maniobras y manipulaciones, en ocasiones intervenciones, de los poderes del momento. Estados Unidos, apoyado por sus aliados, tanto europeos como árabes, ha tratado por todos los medios y vías de 'controlar' una región que deviene esencial en la configuración geoestratégica no solo regional, sino también mundial” (1).

Debemos tener en cuenta que los conflictos en la región – propio de la globalización – se encuentran atados a un contexto que bien ha colaborado con el desarrollo de los sucesos. Tanto la espectacular crisis por la que atraviesa el sistema rentístico-financiero a escala global como la extracción de recursos naturales han influido en los sucesos.

Respecto a esto último; “En los últimos años, la Geopolítica ha pasado a concentrarse más en la expansión territorial física, que en el control supranacional efectivo. Esta forma de dominación se reafirma por la escasez creciente de recursos, sobre todo energéticos, como los hidrocarburos. La posible merma de este vital recurso en regiones tradicionalmente explotadas, unida al aumento de la demanda, ha condicionado que las potencias occidentales –con el fin de garantizar la seguridad petrolera- pongan en práctica acciones en los planos económico-militares para controlar los potenciales yacimientos de crudo y las rutas más importantes de los mismos”, sostiene María Elena Álvarez Acosta investigadora del CEID (2).

Debido a que el 64% de las reservas mundiales de petróleo se encuentran en Medio Oriente, la región se torna esencial para abastecer los apetitos de las transnacionales y la demanda de petróleo y gas de las sociedades de consumo (hoy venidas a menos) de los países centrales.

Túnez y Egipto, ¿Fin del sometimiento occidental?
En el caso de Egipto o Túnez, las clases más postergadas junto a las capas medias de la sociedad, iniciaron sendas protestas frente a sus gobiernos fundamentalmente a causa del aumento de los alimentos y un costo de vida insostenible. Cabe mencionar, que ambos gobiernos eran sostenidos en el poder por el aliado norteamericano. Los mismos eran representantes en la región de la “democracia occidental”, que por supuesto mantenía sometida al hambre a la población civil.

En el caso de Túnez, una vez depuesto el régimen de Ben Alí, se celebraron elecciones democráticas. Sin embargo, después de un año de estos sucesos, el país se encuentra paralizado debido a los enfrentamientos entre los sectores en pugna. Por un lado la llamada “troika” formada por los tres partidos mayoritarios que integran la Asamblea General y, por otro, la oposición que exige su dimisión al haber expirado el plazo para convocar a nuevas elecciones. Mientras tanto las movilizaciones populares continúan en las calles.

En Egipto si bien, luego de la caída de Mubarak, Mohamed Mursi (proveniente de la Hermandad Musulmana) ha podido consolidar un gobierno fuerte y llevar adelante reformas importantes, la oposición recientemente ha llevado a cabo una gran movilización en las calles del Cairo, en contra de la Reforma Constitucional.

Para llevar adelante dicha reforma, se ha realizado recientemente un referéndum consultando a los egipcios sobre si es necesario llevarla adelante o no. En el cual el síha obtenido la mayoría con un 77,2%.

Entre las reformas planteadas a la Constitución de 1971, resaltan: el llamado a nuevas elecciones, se establece el Islam como religión del Estado y la Sharia islámica como fuente principal de la legislación (lo que algunos consideran como “islamizar la modernidad”), el sistema político se basará en los principios democráticos y en la igualdad de derechos y deberes para todos los ciudadanos, se respetarán los derechos humanos y se garantiza la libertad de práctica religiosa y las libertades de pensamiento y opinión, entre otras.

¿Siria réquiem para la Libia de Gadafi?
En otros casos (Libia y Siria) la caída se dio o pretende dar de manera distinta a las anteriores. La intervención extranjera estuvo -y está- destinada a voltear a gobiernos populares, a través de la provisión de armas y asesores a grupos opositores, o invadiendo y bombardeando el territorio, a los efectos de colocar gobiernos afines que les permitan apropiarse de sus recursos (particularmente petróleo).

En Siria la solución parece ser la misma que en Libia, hay factores que se repiten, “gente protestando en la calle”, ejércitos del pueblo guiados por mercenarios, nuevamente un dictador como chivo expiatorio al cual hay que derrocar para defender a los civiles, y los infaltables medios de comunicación de las grandes corporaciones manipulando los hechos. No obstante, el hecho de que aún no haya tenido lugar una invasión directa es el hecho de que Bashar al Assad cuenta con el apoyo de Rusia, China e Irán.

“Según los últimos reportes de la cadena informativa Rusia Today, nos dice que empleados de la CIA controlan y ayudan al reparto de las armas y munición de guerra, comprados con el dinero de Turquía, Arabia Saudí y Qatar, para los opositores sirios (…) Ahora bien, la causa ya no es el petróleo sino que se trata de una cuestión geopolítica. Como en el juego del TEG (Técnica y Estrategia de Guerra), la manera más efectiva de conquistar una zona es bloqueando al poderoso (Irán) para luego debilitarlo y concretar la conquista. Para ello, el ejército aliado (OTAN y Liga Árabe) necesita de Siria por su ubicación y salida al Mediterráneo”(3).

En cuanto a Libia, con los Derechos Humanos como excusa asesinaron enormes cantidades de inocentes y se terminó con la vida de Khadafi de la forma más sádica. Aquella aventura de la OTAN y EE.UU. han hecho del país de la “revolución verde” un verdadero caos ingobernable, con sus recursos en manos de piratas.

Irán y Palestina, la piedra en el zapato
Una nueva escalada bélica tuvo lugar en el 2012 en el territorio de Gaza. Tras la nueva intervención militar por parte de Israel, las voces en contra a este flagelo contra el pueblo palestino son mayoritarias, tanto en la región como en Latinoamérica y Asia y, los apoyos con que cuenta provienen de los países centrales (EE.UU., Alemania, Francia e Inglaterra).

El gobierno israelí, a cargo del genocida Netanyahu, se encuentra alarmado al saber que Palestina, ahora nuevo Estado observador de la ONU, puede llevar las acciones militares israelíes a la Corte Penal Internacional para pedir su juzgamiento como crímenes de lesa humanidad. No obstante no ha retrocedido con su impune expansión territorial.

Por otro lado, “La principal característica del Gobierno iraní ha sido utilizar las divisas procedentes del petróleo para industrializar el país lo que ha llevado a desarrollar fuentes alternativas de energía. La reestructuración de las Fuerzas Armadas y la compra y producción de armas para abastecerlo tiene su porqué en la necesidad de defender su desarrollo. Desarrollo que significa una disputa para varios de los monopolios mundiales que dominan el planeta” (4).

Hoy en día, Irán es el quinto productor de petróleo a nivel mundial y posee la segunda reserva de gas natural. Lo que lo convierte en un territorio nada despreciable para aquellos que se molestan al ver la independencia con que cuenta el país para el manejo soberano de sus recursos.

No obstante, no es un objetivo fácil por dos razones. Primero, el desarrollo militar obtenido por el país persa. Segundo, y lejos de aquellos que predican el aislamiento de Irán, cuenta también con no pocos aliados. Prueba de esto último lo constituye la Decimosexta Cumbre del Movimiento de Países No Alineados (MNOAL), celebrada en Teherán del 26 al 30 de agosto, donde la antigua Persia logró “reunir a 120 de los 192 miembros de la ONU- todo el Sur global, 54 por ciento de la población mundial- y trabajar constructivamente con ellos para arribar a consenso sobre los más diversos y complejos temas internacionales. A la cita acudieron también como observadores China, Brasil, Argentina y México, entre otros 17 países” (5).

Algunas conclusiones
“La ‘Primavera Árabe’ fueron una serie de levantamientos populares que se tradujeron en la caída del régimen político de los dictadores pro-estadounidense (…) Después de la primera ola de rebeliones a favor de la democracia en Egipto, Túnez, Argelia, Marruecos, Bahrein, Yemen, que desafió el poder imperial-sionista en el norte de África, Oriente Medio y los estados del Golfo, Estados Unidos, a través la OTAN, lanzaron una ofensiva (…) La ‘Primavera Árabe’ fue remplazada por un ‘verano imperialista’” (6).

La única solución al conflicto parte por la necesidad de que estos países, al igual que Irán o en su momento Khadafi, reconviertan la renta petrolera en desarrollo industrial endógeno, dejando de depender del precio de los alimentos de los mercados internacionales. Esto, como condición previa, para alcanzar una definitiva independencia y evitar intromisión extranjera.

Empezó un 2013 que tendrá una profundización de la crisis financiera en los países centrales, con sed de recursos, por lo que seguramente se agudizaran los problemas en Medio Oriente y el Norte de África.



NOTAS:
(1) “La primavera árabe y la configuración geoestratégica regional”, María Elena Álvarez Acosta, CEID, 2011.
(2) Ibíd.
(3) “¿Siria, la nueva Libia?”, http://rinacional.com.ar
(5) “Irán, ¿aislado?”, Ángel Guerra Cabrera, ALAI.
(6) Entrevista a James Petras, http://www.cubadebate.cu/



Por: Hernán Ramón

lunes, 31 de diciembre de 2012

MONSANTO: LA EMPRESA QUE SUEÑA CAMBIAR EL MUNDO (Parte I)


“Los dueños de los alimentos se convertirán en los dueños del mundo”
José Martí

Con sede en San Luis, Missouri (EE.UU.), Monsanto es una empresa monopólica dedicada a la industria agrícola y farmacéutica, innovadora en el campo de los herbicidas y, más recientemente, de los OMG (Organismos Genéticamente Modificados o, sencillamente, transgénicos). Su especialidad es la “biotecnología”, tema que actualmente suscita diversas polémicas.


Actualmente, sus oficinas de venta operan en más de 100 países y sus plantas de tratamiento de semillas se encuentran presentes a lo largo y ancho del mundo, con presencia en cada uno de los continentes. Dicha corporación, controla la mayor parte de los cultivos transgénicos del planeta (en 2001 representaban el 91% del área total cultivada).

Fundada en 1901, se la considera una de las mayores empresas químicas del siglo XX y, a su vez, una de las industrias más polémicas de la era industrial. Muchos científicos sostienen que en la actualidad, Monsanto esta modificando el mapa genético de la “madre tierra”.

“Las maravillas de la química”; del PCB al Agente Naranja

Monsanto nace como una empresa petroquímica al calor de los acontecimientos mundiales y de las necesidades de EE.UU. Hasta el comienzo de la Primera Guerra Mundial, la industria norteamericana dependía de los suministros externos de productos químicos (fundamentalmente de Europa). Frente a la posibilidad de que EE.UU. ingresase a la contienda bélica se hizo presente acabar con esta dependencia y desarrollar este tipo de industrias locales.

En los años 20, Monsanto se convirtió en uno de los principales fabricantes de ácido sulfúrico y de otros productos básicos de la industria química. Sin embargo, uno de sus principales productos desarrollados por la compañía fue el PCB (aceite químico utilizado como aislante en los transformadores eléctricos), dicho producto fue comercializado durante 50 años por la empresa.

En el transcurso de los años 60, los compuestos de la cada vez más numerosa familia de los PCBs de Monsanto fueron también usados como lubricantes, líquidos hidráulicos, aceites lubricantes de herramientas, revestimientos impermeables y selladores líquidos. Las pruebas de los efectos tóxicos de los PCBs se remontan a los años 30.

El Washington Post, publicó una nota el 1 de enero del 2002, donde hacía públicos unos documentos internos de la empresa que habían sido sustraídos por un empleado de la compañía, en el mismo comenta que: “miles  de páginas de documentos de Monsanto - muchas blasonadas con advertencias tales como ‘CONFIDENCIAL: Destruir luego de leer` - muestran que, durante décadas, el gigante corporativo ocultó lo que hizo y lo que sabía” (1), pero ¿Qué es lo que sabia? Básicamente, que era un químico tóxico que producía cáncer.

“Monsanto disfrutó lucrativamente de cuatro décadas de monopolio en la producción de PCB en los Estados Unidos, y luchó para proteger a ese monopolio mucho después de PCBs fueron confirmados como contaminante global. ´No podemos darnos el lujo de perder un dólar de los negocios`, concluyó un memorando interno” (2).

Finalmente los PCBs, comercializados a nivel mundial, fueron prohibidos en los 80.

La guerra de Vietnam, fue pionera en el uso de armas químicas (aspecto en el que innovó el ejército norteamericano) y contó con la participación de Monsanto. El herbicida conocido como Agente Naranja, que fue usado por las fuerzas militares de los EE.UU. para defoliar los ecosistemas de selva tropical de Vietnam a los efectos de que los vietnamitas no encontraran refugios, tenía concentraciones de dioxina muchas veces superiores al producido por Dow Chemical, el otro gran productor del defoliante. Esto convirtió a Monsanto en el principal acusado en la demanda interpuesta por veteranos de la guerra del Vietnam, que experimentaron un conjunto de síntomas de debilidad atribuibles a la exposición al Agente Naranja. Por su parte, el país invadido por los norteamericanos aún padece las secuelas del potente químico.

“En Vietnam hay zonas enteras en las que se ha prohibido cultivar o que son de acceso prohibido, son los hots spots. Estos ‘puntos calientes’ suelen ser antiguas bases militares estadounidenses que se extendían por superficies considerables –auténticas ciudades– en las que se almacenaba el agente naranja antes de trasvasarlo a los aviones o a aparatos terrestres, y cuyos alrededores eran ampliamente defoliados por razones evidentes de seguridad”, señala André Bouny autor de “Agente naranja - Apocalipsis Vietnam”. La Asamblea General de Vietnam, presentó un informe recientemente donde sostiene que actualmente cuatro millones de personas se encuentran contaminadas. Además de los casi 5 millones que murieron durante la guerra bajo los efectos del famoso “Agente Naranja” (3).

En un comercial de la empresa, en los años 70, decían que “la química hace maravillas” y que “Monsanto trae esas maravillas para Ud.”. Habría que preguntar en Vietnam.

Roundup “el producto estrella” y el Aspartamo

Roundup es el herbicida más vendido del mundo, fue lanzado al mercado en 1974 por Monsanto, el cual publicitaba el producto como “biodegradable”, “seguro” y “bueno para el entorno”, sin embargo nada de eso resultó ser verdad.

En 1997, Monsanto respondió a cinco años de quejas del fiscal general del estado de Nueva York de que sus anuncios del Roundup eran engañosos, por lo cual debió cambiar sus anuncios en el sentido de borrar las referencias anteriores del herbicida. Se comprobó que lejos de ser degradable, este producto permanece durante mucho tiempo en la superficie en que es esparcido.

Este herbicida contiene Glisofato, un químico que según el profesor Robert Belle induce el cáncer en los humanos. Sin embargo, dicho producto no ha sido prohibido ¿Por qué? Se ha ocultado su toxicidad para no afectar el desarrollo de los transgénicos.

Los productos farmacéuticos de Monsanto tienen también un historial inquietante. El producto estrella de la compañía farmacéutica GD Searle, subsidiaria de Monsanto, es el edulcorante artificial "aspartame", vendido bajo los nombres comerciales de Nutrasweet y Equal. En 1981, cuatro años antes de que Monsanto comprase Searle, un comité consultivo de la FDA (Food Drug Administration) compuesto por tres científicos independientes, confirmó informes que habían estado circulando desde hacía ocho años, y que afirmaban que "el aspartame podría inducir tumores cerebrales”.

Un estudio de 1996 publicado en la revista científica Journal of Neuropathology and Experimental Neurology, relacionó el aspartame con un incremento súbito de cánceres cerebrales a poco de introducirse la substancia. El Dr. Erik Millstone, de la Unidad de Investigación sobre Política Científica de la Universidad de Sussex (Inglaterra), cita una serie de informes de los años 80, que relacionan el aspartame con un conjunto amplio de reacciones adversas en consumidores sensibles, incluyendo dolores de cabeza, visión borrosa, entumecimiento, pérdida de audición, espasmos musculares y ataques inducidos de tipo epiléptico, entre otras muchas (4).


miércoles, 19 de diciembre de 2012

EL ESTADO AUTÓNOMO PALESTINO FRENTE AL ESTADO EXPANSIONISTA ISRAELÍ


“Vine aquí con un mensaje de un pueblo valiente y orgulloso: ‘Palestina está renaciendo’, este es mi mensaje. Que todos los pueblos del mundo apoyen al pueblo de Palestina conforme avanza decididamente hacia su cita con la historia, la libertad y la independencia ahora mismo, y ojalá no tengamos que esperar mucho”(Mahmoud Abbas).



Hacia finales de 1945 y una vez concluida la II Guerra Mundial (1)  se conforma un nuevo reacomodamiento de fuerzas a nivel mundial que determina un nuevo “orden”. En este marco, el 24 de octubre de ese año se crea la Organización de Naciones Unidas, con el objeto de “crear condiciones bajo las cuales puedan mantenerse la justicia y el respeto a las obligaciones emanadas de los tratados y de otras fuentes del derecho internacional (…) promover el progreso social y a elevar el nivel de vida dentro de un concepto más amplio de la libertad” (2). Una especie de “gobierno del mundo”, que surge al calor de las potencias triunfantes para que arbitrase las relaciones de los distintos estados a los efectos de evitar futuros conflictos armados como solución a la disputa de intereses.

No obstante, los hechos determinaron que este nuevo organismo al igual que otros (Banco Mundial -1944, FMI - 1945) funcionaran como herramientas al servicio de aquellas potencias, principalmente de EE.UU., para extender su influencia al resto del mundo.

El 29 de noviembre de 1947 la Asamblea General de las Naciones Unidas, reunida en Nueva York, aprobó la Resolución 181, la cual recomendaba un plan para resolver el conflicto entre judíos y árabes en la región de Palestina, que se encontraba en esos momentos bajo administración británica. El plan de la ONU consistía en partir el Mandato británico en dos Estados, uno judío y otro árabe.  Lo cual determinó que al poco tiempo se crease el Estado sionista israelí, que poco a poco se expandiría de los márgenes trazados por Naciones Unidas, y que recibió por parte de la comunidad internacional el reconocimiento como nuevo Estado en 1948. Esto tuvo como consecuencia la resistencia palestina que se negaba a aceptar la imposición internacional de dividir el territorio que consideraban propio, lo cual le valió el no reconocimiento como Estado, y daría inicio a la guerra árabe-israelí de 1948 y los sucesivos enfrentamientos entre árabes y judíos que se mantienen hasta la actualidad.

El objetivo trazado por Washington fue y es el de contar con un aliado que le permita controlar la región de Oriente Medio. Israel se convirtió en el representante de la democracia occidental en la región y la punta de lanza de los intereses imperiales de EE.UU. Para ese entonces el mundo comenzaba a transitar la unipolaridad de la mano del american wife of live.

Cambio de las relaciones de fuerza ¿Hacia un mundo multipolar?
La reconocida publicación francesa Le Mond Diplomatique, en su edición especial mayo-junio, titula: “El fin del primer mundo”. De esta manera, sostienen sus especialistas, que el mundo avanza inexorablemente hacia la multipolaridad ante la caída del poderío que ostentaba hasta hace pocos años los Estados Unidos. Más complejo aún, por esto de que en política el poder carece del vacío, aclaran que China, al igual que otros países emergentes (Rusia, Brasil, India, Turquía, Sudáfrica), empiezan a ocupar los espacios cedidos por el gigante del norte, hoy sumido en una profunda crisis (3).

La crisis rentístico financiera que estalló en 2008 determinó el inicio de un nuevo ciclo, no sabemos cual. De lo que estamos seguros es de la ruptura de los cinco monopolios de los que habla Samir Amín y del surgimiento de nuevas relaciones de poder. Actualmente ya no hegemoniza, Norteamérica, la escena mundial como en otros tiempos.

Esto ha determinado, frente al nuevo escenario, que pese a las presiones y amenazas de Washington y Tel Aviv, las Naciones Unidas reconocieran a Palestina como miembro observador, es decir, como Estado que participa en calidad de observador no miembro.

En una votación histórica de la Asamblea General, la resolución impulsada por el líder palestino, Mahmud Abbas, contó con 138 votos a favor, nueve en contra y 41 abstenciones.

“Palestina contó con el apoyo de regiones enteras como América del Sur, de las grandes potencias emergentes (China, India, Rusia, Brasil) y de importantes países europeos encabezados por Francia. Por contraste, la posición israelí en contra del reconocimiento, si bien generó un fuerte apoyo de Estados Unidos, quedó prácticamente reducida a un puñado de países” (4). Esto muestra a las claras lo descripto anteriormente.

Esta votación se da en momento crucial en las negociaciones entre Israel y Palestina para levantar el bloqueo en la Franja de Gaza y frenar las colonizaciones en Cisjordania. “La aceptación del Estado palestino implica la aceptación del territorio palestino. Por ende, ya no se podrá hablar tan fácilmente de “territorio en disputa”, como rutinariamente hace el gobierno israelí al referirse a Cisjordania y el este de Jerusalén en los foros internacionales. A partir de ahora, para la ONU, Cisjordania y el este de Jerusalén son ‘territorio ocupado’ ” (5).

El Estado expansionista
El gobierno israelí, a cargo del genocida Netanyahu, se encuentra alarmado al saber que Palestina, como Estado observador de la ONU, puede llevar las acciones militares israelíes a la Corte Penal Internacional para pedir su juzgamiento como crímenes de lesa humanidad. Algo similar alarmaba a los altos mandos nazis cuando veían acercarse el final de la guerra y la derrota del eje, ya que serían juzgados por los crímenes realizados al pueblo judío ¿Casualidad? No. ¡Vaya ironía del destino!

“Es fatigoso reiterarlo, pero el terrorismo ideológico que prima en torno del problema obliga a hacerlo: no cuestionamos la existencia de Israel, entendemos plenamente la huida hacia adelante de los judíos europeos ante la bestialidad del antisemitismo y del nazismo y su épica búsqueda de un hogar nacional. El problema consiste en que esa legítima aspiración se complicó con los resabios del colonialismo decimonónico y su carga de racismo respecto de los pueblos considerados inferiores. Esa mezcla resultó ideal para contribuir al diseño de un mundo árabe balcanizado, sometido a la férula de occidente y combatido en todos sus intentos por darse una revolución nacional que lo modernizase y lo hiciera dueño de su riqueza energética, implacablemente saqueada por las potencias colonialistas” (6).

En este sentido, luego de la votación en la ONU, el Estado sionista ha decidido tomar represalias y desconocer lo manifestado por la comunidad internacional. El gobierno israelí anunció que construirá 3.000 viviendas más en colonias judías de Jerusalén oriental y Cisjordania, lo cual viola la soberanía territorial palestina, una vez más, a pesar de que los Acuerdos de Oslo (1993) le prohíben este tipo de medidas unilaterales.

“No importa cuántas manos se levanten contra nosotros”, dijo Netanyahu sobre la votación de la ONU, “no hay poder sobre la tierra que me haga renunciar a la seguridad de Israel”, que ocupa Cisjordania y Jerusalén Este desde 1967.

Ya en noviembre de 2011, tras el acceso de Palestina al estatuto de miembro integral de la Unesco, Israel también había acelerado la construcción en las colonias de Cisjordania, a la vez que su aliado yanqui retiraba el financiamiento al organismo a modo de protesta.

A esto, también se le suma, el anuncio hecho por el gobierno israelí de llevar adelante una sanción económica a los palestinos. “Israel ha decidido confiscar cerca de 92 millones de euros, correspondientes a la cuota mensual que transfiere a los palestinos en concepto de impuestos recaudados y que el Gobierno de Ramala utiliza para pagar salarios de los funcionarios. Esta suma resulta crucial para el funcionamiento de la débil economía palestina” (7). Lo cual ha suscitado la protesta de varios países, incluso de algunos otrora aliados de Israel.

Decía un clásico, que frente a la opresión de los países imperialistas (y expansionistas) los países de la periferia encuentran en el Estado su principal arma de defensa para proteger su soberanía, tanto económica como territorial. Celebramos  el reconocimiento hecho al Estado palestino y nos solidarizamos con la causa de su pueblo, a la vez que condenamos el flagelo llevado adelante por el Estado genocida israelí a cientos de civiles.



Notas al pie de página:
(1) Entendemos que es una continuación de la primera. Una misma guerra con un lapso donde no existen combates bélicos, cuyo origen era el reparto del mundo por parte de las principales potencias.

(2) Preámbulo de la Carta de Naciones Unidas.

(3) Ver: “La vergüenza de haber sido y el dolor de ya no ser”,http://rinacional.com.ar/.


(5) Ibíd.





Hernán Ramón


lunes, 3 de diciembre de 2012

CUBA: CÉSPEDES, MARTÍ Y CASTRO EN LA LUCHA POR LA INDEPENDENCIA


Esta es una nota de una serie de documentos y trabajos que le estamos presentando al lector con el correr de los días, sobre la importancia de la CELAC.
Pretendemos desde aquí, poner sobre el tapete aquellas tradiciones político-socio-históricas que nos unen con el resto del continente y resaltar la importancia de este organismo que excluye al principal opresor de estos pueblos libres, EE.UU. Y exponer una serie de notas referidas a cada país integrante del mismo. 
“Somos un país porque fracasamos en integrar una Nación” decía Ramos, la historia 200 años después nos da revancha.


La isla de Cuba si bien fue conquistada por la corona española, durante algún tiempo fue, también, parte del sistema colonial británico que introdujo “el comercio libre, la lectura de Adam Smith y la masonería”[1]. Luego de un tratado, en 1763, la isla regresó a manos de los españoles.



Por ese entonces Cuba era un importante emporio azucarero y un gran importador de mano de obra esclava, fundamentalmente de África y América del Norte. Los 147.000 esclavos representaban algo así como 11 millones de libras esterlinas. Es por esto que los hacendados criollos de entonces no se involucraron cuando estallaron las guerras de la Independencia por miedo a perder en una aventura revolucionaria su importante capital, es decir, preferían seguir siendo parte de España.

Cree el aldeano vanidoso que el mundo entero es su aldea, y con tal que él quede de alcalde, o le mortifique al rival que le quitó la novia, o le crezcan en la alcancía los ahorros, ya da por bueno el orden universal, sin saber de los gigantes que llevan siete leguas en las botas y le pueden poner la bota encima, ni de la pelea de los cometas en el Cielo, que van por el aire dormidos engullendo mundos. Lo que quede de aldea en América ha de despertar[2].

Cuba atravesó gran parte del siglo XIX “entre los españoles, los ingleses y los norteamericanos”, estos últimos miraban con celo dicha factoría española, “de un lado, y del otro, la codicia de los hacendados criollos, a la vez ilustrados y esclavistas”[3].

En 1868 un grupo de estancieros comandados por Carlos Manuel de Céspedes se levantaron contra España reclamando la Independencia de Cuba. Céspedes pertenecía a los hacendados del sur, los cuales eran más pobres que sus parientes del norte, los azucareros. Si bien lograron movilizar a unos 10.000 hombres en contra de la corona, entre negros y criollos, el movimiento fracasó.

Recién treinta años más tarde un nuevo levantamiento se alzaría en contra de España. José Martí, poeta y soldado, comandaría las fuerzas populares hasta su muerte en la batalla. El español Weyler sería enviado a la isla para sofocar a los rebeldes. Este, a quien apodaban el “Carnicero”, masacró a cientos de cubanos, propio del estado de descomposición del Imperio español, no fue más que un acto de debilidad ya que para ello debió desembarcar con 14.000 españoles para reprimir a unos cientos de rebeldes. Poco tiempo después el moribundo Imperio español emprendía su definitiva retirada.

Un imperio terminaba, y otro ocupaba su lugar en la isla. Luego de su independencia, además de las disputas internas, Cuba debió soportar la infección de diversos diplomáticos norteamericanos en su gobierno. Al no cesar las disputas entre distintos bandos de cipayos que alternaban en el gobierno, se originó la famosa Enmienda Platt, o sea, la intervención directa política y militar de EE.UU. “De este modo, el ministro de guerra norteamericano, Taft, se proclamó a sí mismo gobernador general de la República de Cuba en 1906, siendo sucedido en tal cargo por Charles E. Magoon”[4]. William Taft, luego sería presidente de Estados Unidos.

En ese entonces no existía ejército en Cuba, Magoon tuvo la particularidad de fundarlo, claro que un ejército típico de un protectorado y a la medida de un ejército de ocupación norteamericano. De este saldría Batista años más tarde.

Una vez retiradas las fuerzas estadounidenses, los gobiernos cubanos sucesivos estuvieron sometidos al poder de veto del embajador yanqui.

Fidel, de Sierra Maestra a amigo de Chávez
Durante los años 30 la crisis mundial impactó directamente sobre toda América Latina, debido a la brusca caída del precio de las materias primas en los mercados internacionales, lo cual lógicamente afecto la economía monoproductora de Cuba. Esto provocó el empobrecimiento de la pequeña burguesía, las capas medias y de los intelectuales vinculados a la universidad, los cuales se embanderaron en consignas nacionalistas anti-norteamericanas. Al caer el gobierno del entonces presidente Machado (1933), toma el control del mismo Fulgencio Batista.

Tanto Batista como su ejército pintaban de cuerpo entero a la sociedad cubana, amalgamada por la Enmienda Platt. Existía una importante clase media urbana propietaria de la tierra vinculada a una burguesía comercial portuaria, ambas ligadas a una pequeña burguesía profesional (abogados, contadores, técnicos, etc.). Todos ellos gozaban de las riquezas de una economía agroexportadora vinculada a los mercados internacionales y, a su vez, de los servicios que ofrecía La Habana, esa ciudad de turistas y apostadores. Sin embargo, el resto de la sociedad cubana se encontraba presa de esto.

Durante los años 50 el régimen policial en descomposición de Batista, regado de corrupción, ineptitud y amoralidad, comenzó a ser algo molesto para ciertos sectores acomodados de la sociedad, particularmente la clase media que veía sobresaltada su vida cotidiana por los atropellos de estos uniformados. En este cuadro emerge Fidel Castro, “líder estudiantil, hijo de terratenientes, resuelto luchador político y antiguo candidato a diputado por el Partido Ortodoxo de Eduardo Chibás”[5].

Luego del asalto al cuartel de la Moncada, Fidel se internó junto a un grupo de guerrilleros, entre los que se encontraba Ernesto “el che” Guevara, en Sierra Maestra para organizar la guerrilla que mantendría sin descanso al ejército de Batista. El 1 de enero de 1959 el hasta entonces presidente, junto a un puñado de seguidores abandona La Habana y el gobierno de Cuba. La Revolución Cubana con Fidel a la cabeza había triunfado.

“La Revolución cubana no sólo triunfó por la decisión revolucionaria de Fidel Castro sino ante todo por la descomposición general de la sociedad semicolonial cubana, la naturaleza policial de las fuerzas de Batista y el apoyo de la prensa norteamericana”[6], que encontraba en los abusos de Batista un impedimento para que existiese un país donde desarrollar buenos negocios. Ironías de la vida, el 2 de enero de 1959, el New York Times debió cambiar su tapa producto de una gran desilusión, el hecho de que Fidel no fuese de esos que se suben al caballo por la izquierda y se bajan por la derecha sino que mantuviese su postura y su gran estatura política.

Actualmente Cuba, a pesar de seguir padeciendo el nefasto embargo económico impuesto ilegítimamente por EE.UU., “prevé superar la tasa de crecimiento económico de 3,4% prevista para 2012, gracias a un conjunto de inversiones estratégicas”[7], además “en política de salud, Cuba muestra un índice de mortalidad infantil menor de 6 por cada mil nacidos vivos en su primer año de vida (…) se encamina a menos de 5 y tal vez a menos de 4 en un futuro no lejano, para ocupar el primer lugar del continente”[8].

Mientras tanto, a los 86 años, luego de haber delegado el gobierno de Cuba en su hermano Raúl Castro, Fidel sigue manteniendo su incansable espíritu luchador. Este excepcional político de América Latina mantiene su “frente de batalla” a través de sus Reflexiones:

“Chávez, un militar venezolano de humilde origen, irrumpe en la vida política de Venezuela inspirado en las ideas del libertador de América (…) En el escenario de Venezuela se libra hoy un gran combate. Los enemigos internos y externos de la revolución prefieren el caos (…) Todo nos une más que a Europa o a los propios Estados Unidos, excepto la falta de independencia que nos han impuesto durante 200 años”[9].




[1] RAMOS, Jorge Abelardo, Historia de la Nación Latinoamericana, Ed. Peña Lillo, 2011, CABA.

[2] MARTÍ, José, Nuestra América, http://www.agendadereflexion.com.ar

[3] Ibíd.

[4] Ibíd.

[5] Ibíd.

[6] Ibíd.


[8] RAMONET, Ignacio, Fidel Castro Biografía a dos voces, Ed. Debate, 2006, Bs. As.




Hernán Ramón

viernes, 30 de noviembre de 2012

EL ESTADO SIONISTA ASESINO Y EL PREMIO NOBEL DE LA PAZ


“Apoyamos plenamente el derecho de Israel a defenderse”
Barak Obama

La nueva escalada de violencia en Gaza pareciera una repetición constante de una historia de nunca acabar. Mientras se escriben estas líneas las autoridades palestinas ya contabilizan el flagelo de dos centenares de víctimas, en su mayoría civiles.



Mientras los medios concentrados de la información intentan presentar esta nueva escalada bélica como una respuesta de Israel a continuos ataques por parte de Hamas (grupo que controla la Franja de Gaza) a la población civil del sur israelí, muchos advierten que el Estado sionista utilizó esta excusa para atacar en persecución de otros intereses que van más allá de proteger a su población.

La denominada “Primavera Árabe” produjo importantes cambios en Oriente Medio. Este proceso fue presentado como la movilización de las capas populares y medias de la población en contra de los sistemas de gobiernos autocráticos que terminó con muchos de ellos; pero ocultan que no fue un proceso homogéneo e igual para estos países. Inclusive, no hay un factor común en varios casos. Lo que se produjo, en realidad, fue por obra y gracia de la intervención de los países centrales (EE UU más la OTAN) que en estos países desató las guerras civiles.

En el caso de Egipto o Túnez, las capas medias y bajas se hartaron  de que sus gobiernos (como los argentinos en 2001) entregaran su país a sus socios norteamericanos a costa de su pueblo. Y cuando los alimentos se alcanzaron un costo inaceptable, estalló el modelo, a golpes de la movilización popular.

En otros casos (Libia, Siria, Irán) la intervención extranjera estuvo -y está- destinada a voltear a gobiernos populares, a través de la provisión de armas y asesores a grupos opositores, o invadiendo y bombardeando el territorio, a los efectos de colocar gobiernos afines que les permitan apropiarse de sus recursos (particularmente petróleo).

Esto ha llevado a un reacomodamiento de las relaciones de fuerzas en la región.

Tras la nueva intervención militar terrorista por parte de Israel, las voces en contra de este flagelo contra el pueblo árabe palestino son mayoritarias, tanto en la región como en Latinoamérica y Asia; en tanto el respaldo de Israel son los países centrales como Estados Unidos, Alemania, Francia, Inglaterra.

“Repetir la ofensiva "Plomo Fundido" de 2008/2009 en el contexto de la actual situación del mundo árabe significaría correr un riesgo sin parangón. Por entonces, en los encarnizados combates murieron al menos 1.400 palestinos del enclave, en su mayor parte civiles. "Lo que en el pasado estaba permitido, ahora está prohibido por la evolución de los acontecimientos en el mundo árabe", advirtió el ministro de Exteriores tunecino, Rafik Abdel Salam, al visitar la ciudad de Gaza en gesto de solidaridad”.

Netanyahu, a cargo del Estado sionista, se encuentra a pocas semanas de las elecciones y confía en que esta guerra pueda beneficiarlo electoralmente ya que -según observadores- no cuenta con suficiente apoyo para renovar su mandato. Debe poner punto final a los ataques que en los últimos meses han ido in crescendo en las ciudades israelíes pero, ¿quién ha estado bombardeando el sur del país?


“No obstante, existen dudas de que su decisión de atacar frontalmente a Hamas, agrupación que controla la Franja de Gaza, sea la correcta. En los últimos meses, el propio gobierno de Jerusalén admitió que los cohetes eran lanzados por pequeñas agrupaciones disidentes o insurgentes como la Yihad Islámica o los salafistas. Hamas observaba a lo sumo estas acciones sin intervenir.

El ex embajador de Alemania en Israel Avi Primor coincide en que no fue Hamas la agrupación que desató la violencia. Según el diplomático, los responsables son 'agrupaciones fundamentalistas extremistas' que luchan por el poder en la Franja.


Al parecer Hamas llevaba adelante negociaciones secretas con Israel por un alto el fuego a largo plazo, y lo hacía junto con el jefe de su brazo armado, el palestino Ahmed Yaabari, que murió esta semana en una ejecución selectiva de Israel”.


Lo que sostiene el activista en favor de la paz israelí Gershon Baskin en conversación con DPA es que “El día en que mataron a Yaabari, la conducción de Hamas recibió desde Israel un borrador de acuerdo. Se esperaba que respondiera esa misma noche”.

Ante esto, vemos de que manera la prensa internacional a estado manipulando los sucesos y justificando la “defensa israelí” frente a los supuestos ataques de Hamas.

El diario El País de España se lamenta de los sucesos, no por la pérdida de vidas inocentes por supuesto, sino porque se deja de lado “la guerra civil de dimensiones regionales en Siria, donde El Assad puede aprovechar la distracción para dar un giro más a la represión” (Editorial del 18/11). Según esta línea, los esfuerzos se deberían concentrar en eliminar a este último y luego avanzar al siguiente nivel (¿Irán?) Sin embargo, no menciona el hecho de que esta supuesta guerra civil cuente con otros elementos.

Eric Margolis, columnista de Information Clearing House (25/03), sostiene que“Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia y algunos aliados árabes conservadores financiaron y armaron la rebelión siria desde comienzos de 2011” (…) “algunos medios de comunicación de EEUU, Gran Bretaña y Europa representan la guerra civil en Siria como un simple juego apasionado que en Damasco enfrenta al régimen ‘malvado’ de Assad contra manifestantes democráticos, en su mayoría desarmados. Recientemente vimos en Libia esta misma información engañosa, unidimensional, que fue diseñado para apoyar la intervención extranjera” (…) “armas y municiones están fluyendo a los rebeldes de Siria a través de Jordania y el Líbano. Grupos de extrema derecha del Líbano, financiados por las potencias occidentales, árabes conservadores e Israel, están jugando un papel clave en la infiltración de hombres armados y de armas por el norte de Siria”.

Mientras el Estado genocida de Israel juega sus fichas para extender su dominación en la región, eliminando enemigos mediante operaciones terroristas que cuestan la vida de cientos de palestinos inocentes, en tanto busca menguar la influencia iraní en Oriente Medio; por su parte y sin intranquilizarse, el reelecto Nobel de la Paz justifica la hazaña.


FUENTES:
-          DPA
-          Le Monde
-          El mundo


Hernán Ramón